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La denominación de origen Empordà

La Denominación de Origen Empordà, creada en 1975, ampara y garantiza los vinos producidos en esta zona, situada en el extremo nororiental de Cataluña, con una superficie de viña de aproximadamente 2000 ha, distribuida entre 55 municipios de las comarcas del Alt y el Baix Empordà.

El viñedo de la DO Empordà, ha experimentado en los últimos años una renovación importante, sobre todo por lo que se refiere al uso de las técnicas más innovadoras de cultivo, y la vendimia se lleva a cabo con gran cuidado, preludio indispensable de una buena vinificación.

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Un entorno singular, entre el Mediterráneo y los Pirineos

La tradición vitivinícola ampurdanesa cuenta con más de 2.500 años de historia. El viñedo ampurdanés, el más antiguo de la Península Ibérica, fue implantado por los foceos cuando fundaron Empúries. Posteriormente fue desarrollado por los colonizadores romanos y asentado definitivamente por los monjes benedictinos en el monasterio de Sant Pere de Rodes. Actualmente conviven en la explotación de viñedos heredada bodegas de distintas dimensiones que representan la continuidad del bagaje adquirido, con una oferta muy sólida de vinos embotellados.

Los factores naturales potencian un entorno favorable para la obtención de los singulares vinos del Empordà. La proximidad del Mediterráneo y de los Pirineos origina una climatología que se caracteriza por una alta insolación, baja pluviometría y frecuencia de fuerte viento del norte, la tramontana. Por otra parte, los inviernos son suaves y los veranos calurosos, pero moderados por la acción de la brisa del mar.

Es remarcable la gran heterogeneidad de terrenos que presenta la DO Empordà a causa de su ubicación entre la montaña y la llanura: suelos de arcilla y pizarra, de naturaleza granítica, que permiten elaborar vinos de muchos matices.

Vinos de Tramontana

La gama de vinos ampurdaneses es muy amplia. Los vinos tintos son de alta calidad, con cuerpo, bien constituidos y armónicos, a veces con el matiz de una crianza cuidada. Estos vinos de reserva y crianza presentan notas aromáticas muy características, son complejos, fragantes, con toques de especias, y mantienen siempre aromas de la fruta y la planta. Una vez en la boca, se expresan con plenitud, sabrosos y muy agradables.

Los vinos blancos, frescos y también sabrosos, a menudo se elaboran con variedades autóctonas, así como con otras monovarietales con una notable calidad. Los vinos rosados se caracterizan por un color cereza bien definido, con gran personalidad, aromas delicados, frescos y de graduación alcohólica moderada.

Una singularidad de la zona es la garnacha del Empordà, vino dulce natural, elaborado con la variedad de uva que le da el nombre. Generoso, mantiene el sabor de la misma uva madura, cálido y sedoso, virtudes que le conceden los rasgos de un vino de postre excepcional junto con otro gran vino dulce propio de la zona, el moscatel del Empordà.

Los vinos ecológicos, las mistelas, los vinos de uva sobremadurada y los vinos espumosos completan la oferta vitivinícola del Empordà.

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Las distintas variedades

Por lo que se refiere a las variedades de tinto, domina la cariñena o cinsaut, que constituye la base de la viticultura ampurdanesa, junto con el lledoner negro (conocido también como garnacha tinta). Estas variedades tradicionales se complementan con nuevos tipos que se van introduciendo, principalmente el tempranillo, el cabernet sauvignon, el merlot y el syrah. También están autorizadas las variedades cabernet franc, monastrell y garnacha peluda. Las variedades viníferas blancas dominantes son el lledoner blanco y rojo (garnacha) y el macabeo. En una menor proporción encontramos el moscatel, el tradicional xareŀlo y, de nueva implantación, el chardonnay, el sauvignon blanco y el gewürztraminer. También están autorizadas las variedades malvasía y picapoll blanco.